Hoy pintaba para ser un día de ésos fáciles y sin sobresaltos.
Pero hay cosas que siempre lo sorprenden a uno.
Tuve una discusión inesperada, pero que sirvió para resolver algunos asuntos (espero). Me llevaron a comprar un regalo muy bonito que tampoco esperaba. Y me invitaron de pronto a visitar a un maestro que tiene el don de curar, no sé si nos resolvió lo de la infertilidad, pero se me quitó la inflamación y dolor de garganta que tenía casi al instante.
Así que ahí está, justo cuando uno piensa que no pasa nada...


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